Señor, empiezo mi jornada de trabajo y te la ofrezco entera. Te ofrezco las tareas que me esperan, las fáciles y las que me cuestan. Te ofrezco las reuniones, las llamadas, los correos y los imprevistos. Te ofrezco también el cansancio que llegará a media tarde. Que haga mi trabajo bien, con honradez y cuidado, como si lo hiciera para ti. Que trate con respeto a cada persona con la que me cruce hoy, y que mi forma de trabajar ayude a otros. Dame concentración, buen humor y paciencia. Y cuando acabe el día, que pueda volver a casa con el corazón tranquilo. San José obrero, ruega por mí. Amén.
Sobre esta oración
Ofrecer el trabajo a Dios es una manera sencilla de convertir la jornada en oración. Esta oración breve ayuda a empezar el día laboral con buena actitud y a trabajar con honradez y sentido.
Puedes guardarla en el móvil y rezarla en el transporte, de camino al trabajo.
Cuándo rezarla
Al llegar al trabajo o antes de encender el ordenador cada mañana.
Cómo rezarla
Busca un momento de calma, respira despacio y lee la oración sin prisa, en voz baja o en silencio. Si una frase te toca, quédate en ella. Puedes pulsar «Escuchar» para que la web la lea por ti, o guardarla en favoritos para tenerla a mano.
Si rezas por otra persona, díselo: saber que alguien reza por nosotros es un gran consuelo. También puedes encender una vela por esta intención para que otros recen contigo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo rezar la oración para empezar la jornada de trabajo?
Al llegar al trabajo o antes de encender el ordenador cada mañana.
¿Qué santo ayuda a encontrar trabajo?
San José obrero, patrón de los trabajadores. Su fiesta es el 1 de mayo.
¿Cómo discernir una decisión importante?
San Ignacio propone fijarse en qué opción deja paz y alegría profunda al rezarla durante varios días.