«Ha dado órdenes a sus ángeles para que te guarden en tus caminos.»Salmo 91, 11
Los ángeles custodios acompañan tus caminos.
Versículos para pedir la protección de Dios sobre ti, tu familia, un viaje o un momento de peligro.
«Ha dado órdenes a sus ángeles para que te guarden en tus caminos.»Salmo 91, 11
Los ángeles custodios acompañan tus caminos.
«El Señor te guarda de todo mal, él guarda tu alma; el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre.»Salmo 121, 7-8
Un versículo para rezar antes de salir de casa o de viajar.
«El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?»Salmo 27, 1
Con Dios como defensa, el miedo pierde fuerza.
«Fiel es el Señor, que os dará fuerza y os protegerá del Maligno.»2 Tesalonicenses 3, 3
Dios protege también del mal espiritual.
«Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador; Dios mío, peña mía, refugio mío.»Salmo 18, 3
Muchas imágenes para una misma confianza.
«El nombre del Señor es torre fuerte: a ella acude el justo y está a salvo.»Proverbios 18, 10
Invocar el nombre de Dios es buscar refugio.
«Tú eres mi refugio, me libras del peligro, me rodeas de cantos de liberación.»Salmo 32, 7
Dios rodea con su protección.
«Sed fuertes y valientes, porque el Señor, tu Dios, avanza contigo: no te dejará ni te abandonará.»Deuteronomio 31, 6
Dios va delante de ti.
«Ningún arma forjada contra ti tendrá éxito.»Isaías 54, 17
Una promesa de protección frente a quien quiere hacer daño.
«El ángel del Señor acampa en torno a quienes lo temen y los protege.»Salmo 34, 8
El ángel de la guarda acampa a tu alrededor.
«El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz.»Números 6, 24-26
La bendición más antigua de la Biblia, para bendecir a otros.
«Yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano.»Juan 10, 28
Nadie puede arrebatarte de la mano de Jesús.
«Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás: su verdad es escudo y armadura.»Salmo 91, 4
Bajo las alas de Dios.
«Hiciste del Señor tu refugio, tomaste al Altísimo por defensa: no se te acercará la desgracia.»Salmo 91, 9-10
Una promesa para quien se refugia en Dios.
«Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro.»Salmo 46, 2
Un refugio seguro.
«Jerusalén está rodeada de montañas, y el Señor rodea a su pueblo ahora y por siempre.»Salmo 125, 2
Dios rodea a los suyos como las montañas.
«Te fortalezco, te auxilio y te sostengo con mi diestra victoriosa.»Isaías 41, 10
La mano de Dios te sostiene.
«Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme.»Salmo 17, 8
Dios te cuida como a la niña de sus ojos.
«Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos.»Mateo 28, 20
La promesa final de Jesús.
«En paz me acuesto y en seguida me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo.»Salmo 4, 9
La protección de Dios también de noche.
Señor, ponme bajo tu protección y la de los que quiero. Guarda nuestras entradas y salidas, aleja de nosotros todo mal y envía a tus ángeles a acompañarnos. Amén.
El Salmo 91 es el salmo de protección por excelencia; también el Salmo 121.
El Salmo 121, 7-8: «El Señor guarda tus entradas y salidas».
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