«Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.»Salmo 23, 4
El salmo del Buen Pastor no promete que no haya valles oscuros, sino compañía en ellos.
Cuando todo se complica, estos versículos recuerdan que no caminas solo. Elige uno, apúntalo y llévalo contigo todo el día.
«Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.»Salmo 23, 4
El salmo del Buen Pastor no promete que no haya valles oscuros, sino compañía en ellos.
«Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien.»Romanos 8, 28
Incluso lo que hoy no entiendes puede convertirse en bien.
«Sé fuerte y valiente. No tengas miedo ni te acobardes, porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas.»Josué 1, 9
La valentía nace de saber quién va contigo.
«Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad.»2 Corintios 12, 9
Tu debilidad no es un obstáculo para Dios.
«Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; si por los ríos, no te arrastrará la corriente.»Isaías 43, 2
Dios no promete evitar las aguas, sino que no te arrastrarán.
«Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro.»Salmo 46, 2
Un refugio para cuando todo tiembla.
«Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?»Romanos 8, 31
Una pregunta que da seguridad.
«Todo lo puedo en aquel que me conforta.»Filipenses 4, 13
No es fuerza propia: es la que Dios te presta.
«Sé muy bien lo que pienso hacer con vosotros: designios de paz y no de aflicción, daros un futuro y una esperanza.»Jeremías 29, 11
Dios tiene planes de esperanza para ti.
«Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse.»Isaías 40, 31
La esperanza renueva las fuerzas.
«Atribulados en todo, pero no aplastados; apurados, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados.»2 Corintios 4, 8-9
San Pablo describe la resistencia de quien se apoya en Dios.
«Considerad un gran gozo, hermanos míos, el estar rodeados de toda clase de pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.»Santiago 1, 2-3
Las pruebas también pueden hacernos crecer.
«Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.»Salmo 121, 1-2
Cuando no ves salida, mira hacia arriba.
«En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.»Juan 16, 33
Jesús no promete una vida sin luchas, sino su victoria.
«Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias.»Salmo 34, 18
Ningún grito se pierde ante Dios.
«Bueno es el Señor, un refugio en el día de la angustia; conoce a los que confían en él.»Nahúm 1, 7
Dios conoce a cada uno que confía en él.
«Nos gloriamos incluso en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; la paciencia, virtud probada; la virtud probada, esperanza.»Romanos 5, 3-4
Las pruebas pueden acabar en esperanza.
«Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.»Salmo 27, 14
Esperar también es un acto de valentía.
«Acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.»Hebreos 4, 16
Puedes acercarte a Dios con confianza.
«Aunque caí, me levantaré; aunque habito en tinieblas, el Señor es mi luz.»Miqueas 7, 8
Caer no es el final de la historia.
Señor, este momento es duro. No entiendo todo, pero quiero fiarme de ti. Sé mi fuerza cuando me falten las mías y no me sueltes de la mano. Amén.
El Salmo 23, Isaías 43, 2 y Romanos 8, 28 son de los más queridos para los días duros.
Basta con una frase: «Señor, ayúdame». Puedes repetir un versículo breve a lo largo del día.
Crea tu cuenta gratis para guardar tu racha, tus oraciones favoritas, tus novenas y tus velas en todos tus dispositivos.
o con tu correo
Te enviaremos un enlace para entrar sin contraseña. No compartimos tu correo con nadie.
Has entrado como .