«Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo esto se os dará por añadidura.»Mateo 6, 33
Jesús pone las prioridades en orden.
Versículos para cuando el dinero preocupa: sobre la confianza en Dios, la generosidad y el lugar que deben ocupar los bienes en la vida.
«Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo esto se os dará por añadidura.»Mateo 6, 33
Jesús pone las prioridades en orden.
«Mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza en Cristo Jesús.»Filipenses 4, 19
Una promesa de provisión para quien confía.
«Vivid sin amor al dinero, contentándoos con lo que tengáis, pues él mismo dijo: «Nunca te dejaré ni te abandonaré».»Hebreos 13, 5
La verdadera seguridad no es el dinero, sino Dios.
«La raíz de todos los males es el amor al dinero.»1 Timoteo 6, 10
El problema no es el dinero, sino ponerlo en el centro.
«Honra al Señor con tus riquezas, con las primicias de todas tus ganancias.»Proverbios 3, 9
Compartir es una forma de dar gracias.
«Guardaos de toda clase de codicia: aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.»Lucas 12, 15
La vida vale más que lo que tienes.
«Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón.»Mateo 6, 21
Lo que valoras dice mucho de ti.
«No me des pobreza ni riqueza; dame mi ración de pan.»Proverbios 30, 8
Una oración sencilla de quien pide solo lo necesario.
«Fui joven, ya soy viejo: nunca vi a un justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.»Salmo 37, 25
La experiencia de toda una vida confiando en Dios.
«Cada uno dé como le dicte su corazón: no a disgusto ni a la fuerza, pues Dios ama al que da con alegría.»2 Corintios 9, 7
La generosidad alegre agrada a Dios.
«No andéis agobiados pensando qué vais a comer o qué vais a beber. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.»Mateo 6, 31-32
Dios conoce lo que necesitas antes de que se lo pidas.
«El Señor es mi pastor, nada me falta.»Salmo 23, 1
El versículo de la confianza por excelencia.
«Nadie puede servir a dos señores. No podéis servir a Dios y al dinero.»Mateo 6, 24
Jesús pide que el dinero no ocupe el lugar de Dios.
«El que es generoso prospera, el que da a beber será saciado.»Proverbios 11, 25
La generosidad vuelve multiplicada.
«He aprendido a bastarme con lo que tengo. Sé vivir en pobreza y abundancia.»Filipenses 4, 11-12
San Pablo aprendió a estar en paz con mucho y con poco.
«Dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante.»Lucas 6, 38
Dios no se deja ganar en generosidad.
«El que ama el dinero no se sacia de dinero; el que ama la riqueza no le saca provecho.»Eclesiastés 5, 9
Tener más no llena el corazón.
«El de ojos generosos será bendecido, porque da de su pan al pobre.»Proverbios 22, 9
Compartir con el pobre trae bendición.
«Danos hoy nuestro pan de cada día.»Mateo 6, 11
Pedir lo de hoy, confiando para mañana.
«Los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan al Señor no carecen de nada.»Salmo 34, 11
Lo que de verdad necesitas, Dios no lo niega.
Señor, tú conoces mis necesidades y mis cuentas. Dame lo necesario para vivir con dignidad, líbrame del miedo y del afán de tener, y hazme generoso. Amén.
Que no es malo en sí mismo, pero que no debe ocupar el lugar de Dios (1 Timoteo 6, 10; Mateo 6, 24).
Mateo 6, 31-33 y Filipenses 4, 19 son de los más consoladores.
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