Señor, hoy mi hijo tiene un examen y yo lo llevo en el corazón. Tú lo conoces mejor que yo. Sabes lo que ha estudiado, lo que le cuesta y los miedos que no siempre me cuenta. Acompáñalo en ese aula, ponte a su lado cuando lea las preguntas y dale la calma que necesita para pensar con claridad. Que no se bloquee, que recuerde lo que ha preparado y que escriba con confianza. Y si algo no sale bien, que sepa que lo queremos igual, que su valor no depende de una nota. Ayúdame a mí a ser apoyo y no presión, a animarlo sin agobiarlo y a celebrar su esfuerzo más que el resultado. Ángel de la guarda de mi hijo, no lo dejes solo ni un momento. Virgen María, madre de todos, cuida de él como cuidaste de Jesús. Amén.
Sobre esta oración
Cuando un hijo se examina, los padres también sufren. Esta oración te ayuda a acompañarlo desde la distancia, poniéndolo en manos de Dios y pidiendo para ti la gracia de apoyarlo sin añadir presión.
Sirve para cualquier etapa: un examen del colegio, la selectividad, unas oposiciones o el carnet de conducir.
Cuándo rezarla
La mañana del examen de tu hijo o hija, o mientras está haciendo la prueba.
Cómo rezarla
Busca un momento de calma, respira despacio y lee la oración sin prisa, en voz baja o en silencio. Si una frase te toca, quédate en ella. Puedes pulsar «Escuchar» para que la web la lea por ti, o guardarla en favoritos para tenerla a mano.
Si rezas por otra persona, díselo: saber que alguien reza por nosotros es un gran consuelo. También puedes encender una vela por esta intención para que otros recen contigo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo rezar la oración de una madre o un padre por un hijo que tiene un examen?
La mañana del examen de tu hijo o hija, o mientras está haciendo la prueba.
¿Qué santo es patrón de los estudiantes?
Santo Tomás de Aquino es patrón de los estudiantes y de las universidades. Para los exámenes se pide también la intercesión de san José de Cupertino.
¿Cuándo rezar antes de un examen?
Justo antes de empezar, en silencio, durante uno o dos minutos. Ayuda a calmar los nervios y a ponerse en manos de Dios.