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Confesión

Examen de conciencia para confesarse

Un repaso sencillo y sin miedo de tu relación con Dios, con los demás y contigo mismo, y una guía paso a paso para confesarte bien, aunque haga años que no lo haces.

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Examen

Preguntas para mirar tu vida

Léelas despacio. Quédate en las que te remuevan por dentro y apunta, si te ayuda, lo que quieras decir.

1 de 3

Con Dios

  • ¿Rezo cada día, aunque sea un momento, o solo me acuerdo de Dios cuando necesito algo?
  • ¿He faltado a misa el domingo o un día de fiesta sin un motivo serio?
  • ¿He usado el nombre de Dios, de la Virgen o de los santos sin respeto?
  • ¿He puesto mi confianza en supersticiones, horóscopos o cosas que ocupan el lugar de Dios?
  • ¿Me he avergonzado de mi fe o la he dejado apagarse sin hacer nada?
2 de 3

Con los demás

  • ¿He tratado con cariño y respeto a mi familia, o he sido frío, injusto o desobediente en casa?
  • ¿Guardo rencor, me niego a perdonar o he deseado mal a alguien?
  • ¿He hecho daño con mis palabras o con mis actos: insultos, desprecios, humillaciones?
  • ¿He mentido, he criticado o he hablado mal de alguien a sus espaldas?
  • ¿He sido fiel y he respetado mi cuerpo y el de los demás, en lo que miro, pienso y hago?
  • ¿He cogido algo que no era mío, he hecho trampas o no he devuelto lo que debía?
  • ¿He pasado de largo ante alguien que necesitaba mi ayuda y podía dársela?
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Conmigo mismo

  • ¿He cuidado mi salud, o he abusado de la comida, el alcohol, el móvil u otras cosas?
  • ¿He cumplido con mi trabajo y mis estudios, o me he dejado llevar por la pereza?
  • ¿Me han dominado la envidia, el orgullo, la vanidad o la ira?
  • ¿Hay algo que me pesa por dentro y que nunca me he atrevido a confesar?
Confesión

Cómo confesarse paso a paso

Si estás nervioso, no te preocupes: el sacerdote está para ayudarte.

  1. Prepárate antes

    Haz el examen con calma, arrepiéntete de corazón y propón cambiar. No hace falta que lo sientas todo con fuerza: basta con querer volver a Dios.

  2. Saluda al sacerdote

    En España es costumbre empezar con «Ave María Purísima», y el sacerdote responde «Sin pecado concebida». Después haz la señal de la cruz.

  3. Di cuándo fue tu última confesión

    Por ejemplo: «Hace dos meses» o «Hace muchos años». Si te cuesta o estás nervioso, díselo: el sacerdote te ayudará.

  4. Confiesa tus pecados

    Con sencillez y sin rodeos, empezando por lo que más te pesa. No hace falta dar detalles innecesarios ni justificarse.

  5. Escucha el consejo y la penitencia

    El sacerdote te dirá unas palabras y te pondrá una penitencia: una oración o un gesto concreto para reparar y empezar de nuevo.

  6. Reza el acto de contrición

    Expresa tu arrepentimiento con el «Señor mío Jesucristo» o con tus propias palabras.

  7. Recibe la absolución

    El sacerdote te da la absolución en nombre de Dios. Responde «Amén». Tus pecados quedan perdonados.

  8. Cumple la penitencia

    Hazla cuanto antes y da gracias. Sales con el corazón en paz: no tienes que volver a cargar con lo que ya has confesado.

Oración

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser tú quien eres, bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; también me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno.

Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

Amén.

Preguntas frecuentes

Sobre la confesión

¿Cada cuánto hay que confesarse?

La Iglesia pide confesarse al menos una vez al año y siempre antes de comulgar si se tiene conciencia de un pecado grave. Pero se recomienda hacerlo con frecuencia, por ejemplo una vez al mes, porque ayuda a crecer y a vivir con más paz.

¿Qué pasa si se me olvida un pecado?

Si lo olvidas sin querer, queda perdonado con los demás. Si después lo recuerdas y es grave, basta con decirlo en la siguiente confesión.

Hace muchos años que no me confieso, ¿puedo hacerlo?

Sí, y es una gran alegría. Díselo al sacerdote al empezar: él te ayudará a hacer memoria con calma. No importa el tiempo que haya pasado.

¿Qué es un pecado mortal o grave?

Es una falta en materia grave, cometida sabiendo que lo es y queriéndolo de verdad. Los pecados leves o veniales también se pueden confesar y es bueno hacerlo.

¿El sacerdote puede contar lo que le digo?

No. El secreto de confesión es absoluto: el sacerdote no puede revelar nunca lo que ha escuchado, a nadie y bajo ninguna circunstancia.

¿Puedo confesarme por internet o por teléfono?

No. La confesión necesita la presencia del penitente y del sacerdote. Esta página te ayuda a prepararla; para confesarte, acércate a tu parroquia o a cualquier iglesia en horario de confesiones.